La chilenización de Tacna: Persecución contra escuelas y maestros

Una de las primeras acciones de la campaña de chilenización emprendida por el gobierno de Santiago fue la clausura de las escuelas peruanas y la expulsión de sus preceptores. Fueron los maestros peruanos las víctimas de los primeros maltratos de esta campaña.

En 1900, el Intendente de Tacna, Manuel Palacios y el diario El Norte, vocero del oficialismo chileno, iniciaron la campaña con fuerza en contra de todas las escuelas peruanas que funcionaban en Tacna y Arica. Así, el 09 de febrero de ese año, se ofició a los directores de las escuelas para que declararan si los locales en que funcionaban eran gratuitos o no, o en todo caso, quién los financiaba. El objetivo del gobierno chileno era demostrar que dichas escuelas eran financiadas por el gobierno del Perú. Palacios informaba a la Cancillería de su país que allí se enseñaba a “odiar a Chile” en base a los acontecimientos suscitados en la guerra del 79. Sobre este informe, el gobierno de Santiago pidió un pronunciamiento al fiscal Aguirre Vargas. El 11 de abril, el fiscal presentó su dictamen dando a conocer que en el territorio ocupado ” más que las leyes chilenas, impera la enseñanza libre, pesan doctrinas de descrédito para su nombre (de Chile) y atacaban su soberanía como las que se decía que se enseñaba en todos los colegios y escuelas de las provincias cautivas, regentadas por peruanos, pudiendo por lo tanto, clausurar dichos establecimientos”.

 

El enemigo chileno obligaba a los niños tacneños a mirar las rumas de restos de peruanos asesinados

 

El 14 de mayo de 1900, el Intendente Palacios expedía el decreto que clausuraba las escuelas peruanas en el departamento.  “Tacna, 14 de mayo de 1900– Número 85 — Vistos los antecedentes acumulados para comprobar el funcionamiento en Tacna de numerosas escuelas peruanas públicas y particulares, y teniendo presente la resolución gubernativa recaída en la materia, fundada en las consideraciones legales expuestas por el fiscal de la excelentísima corte suprema de justicia….. DECRETO…. No ha lugar a la autorización que solicitan algunos preceptores para abrir nuevos establecimientos de instrucción y quedan sin efecto las autorizaciones concedidas en época anterior. La prefectura de policía, en esta ciudad, y los subdelegados en las poblaciones rurales harán efectiva esta resolución, dando cuenta de las infracciones que fueran comprobadas. Anótese, publíquese y dése cuenta al supremo gobierno— Palacios B.—-Carlos P. Cotapos E.”.

El Prefecto de Policía notificó esta resolución a los preceptores peruanos el día 16 de mayo. El 17, el Prefecto comunicaba al Intendente que había cumplido con la notificación, que los preceptores peruanos habían firmado el recibo menos las directoras Carolina Vargas Vda. de Vargas y la señorita Zoila Sabel Cáceres. Ésta última dijo (y esta respuesta fue anotada por el Prefecto en su informe al Intendente) “como peruana y tacneña, yo mantengo y mantendré abiertas las puertas y ventanas de esta escuela que dirijo. Dígale al señor Intendente que la suscrita no se amilana ante la notificación y que si desea clausurar esta escuela que venga personalmente a cerrarla”. ¡Coraje de tacneña!

Escuelas peruanas clausuradas en 1900: Escuela de Mujeres de Carlota Pinto de Gamallo, calle Comercio 248 (aquí estudió sus primeras letras Jorge Basadre Grohmann); Escuela de Mujeres de María Luisa Rospigliosi de Quiroz, calle Comercio 200; Escuela Mixta de Clorinda F, Vda. de Benavides, calle Comercio 17; Escuela Mixta de Matilde Arbeló de Rospigliosi, Av. 2 de Mayo; el Liceo Tacna de Zoila Sabel Cáceres, calle Zela 111; la Escuela de Rosa Román, calle Zela 64; Escuela Preparatoria de Varones de José Saona, calle Zela 175;  Liceo Mercantil de Eduardo Zeballos Ortiz, calle Zela 124; Colegio Inmaculada Concepción de Melchora Olivera, San Martín 57; Colegio de Mujeres Alto de Lima de María F. Marca, Av. Sucre 114;  Liceo Santa Rosa de Perfecta Vda. de Taillacq. Av. Gamarra 145; Plantel de Arte Doméstico y Floricultura de Juana Vda. de Mansilla, Av. Bolívar 490; la escuela de Leonor Vera, Av. Bolívar 532; Escuela Mixta de Primeras Letras de Carolina Vargas Vda. de Vargas, Av. Bolívar 53; el Colegio Peruano de Varones de Ricardo M. Mena, Alameda 162 y la Escuela Preparatoria “Paillardelle” de Manuel O. Silvestre, calle Paillardelle 29.

El gobierno peruano ordenó a los profesores nacionales que no iniciaran ninguna querella por el tema de la clausura arbitraria. Que esperaran órdenes (que nunca llegaron). Los niños peruanos fueron obligados a estudiar en escuelas chilenas pero nunca perdieron su amor al Perú por el simple hecho que siguieron educándose en sus casas en donde cada padre se convirtió en un preceptor. Sobre el paso de los niños peruanos por las escuelas chilenas hay una serie de anécdotas. A todo esto, el gobierno del Perú en el gobierno de José Pardo, en 1904, asignó el 16 % del Presupuesto General de la República para Educación. Porcentaje alto que nunca ha sido superado. Esta política continuó, aunque algo menos en porcentaje, durante el primer gobierno de Leguía. De esta reforma que se dio en la educación peruana, salieron excelentes maestros que llegaron hasta la frontera de ese entonces e incluso algunos se infiltraron en territorio ocupado. Chile hizo lo propio. Envió a Tacna y Arica lo mejor de su vitrina en Educación. Pero no pudieron quebrar el amor a la Patria. Cuando se hizo efectivo el Tratado de 1929, muchos de estos profesores peruanos vinieron a Tacna y formaron excelentes promociones que aún hoy los recuerdan con cariño. Una de ellas, por ejemplo, fue la profesora Mercedes Indacochea. ¡Viva Tacna!