Fusilamiento de los bomberos italianos en Chorillos

El jueves 13 y viernes 14 de Enero de 1881, Chorrillos quedó convertido en un acumulación de escombros y cenizas,

Los Bomberos de Garibaldi, acudieron presurosos a combatir el fuego, pero las autoridades chilena de Ocupación que no entendían nada de principios humanitarios aniquilaron el poder de respuesta Bomberos de la Compañía.

Una escuadra numerosa con cañones de largo alcance, granadas de incendio que eran disparadas a mansalva contra una población indefensa; y las armas de los bomberos defensores consistían solamente en dos bombas a brazos, algunos paños de madera, el valor albergado en sus pechos, y el amor a la patria común en peligro, para enfrentarse a la temeraria ofensiva del enemigo invulnerable.

Triste es recordar estos hechos; pero escritos están en la historia, y es imposible el olvido, aunque este lejana la ofensa.

Llego la jornada fatal, el trece de enero de 1881, de luctuosa memoria, cubrió con el manto de la noche los horrores cometidos. Como antorchas fúnebres ardían los restos de (a que fue la hermosa villa de San Pedro de los Chorrillos.

Y es aquí, en el Distrito de San Pedro de los Chorrillos, en esta hermosa y legendaria ciudad, que el día jueves 13 de enero de 1881, se marca un capítulo más del martirologio del Bomberismo Peruano, trece Bomberos Voluntarios, vistiendo el honroso uniforme Garibaldino.

Defendiendo con ardor el suelo peruano que los acogió en su seno, como a sus propios hijos, caen fusilados por las balas enemigas, y sus almas generosas y heroicas, se inmolaron en el altar de nuestra patria, su recuerdo y acción
perduraran, por todos los tiempos, en los corazones de todos los bomberos Voluntarios del Perú, los que valoran a la gloria, sacrificados por el enemigo del Perú, cuando cumplían su labor en el puesto del deber, en medio del trepidar de los cañones y el silbido de las balas; ellos fueron cruelmente fusilados, y su material destruido, salvándose tan solo, como reliquia, una de las barras de su Bomba a Brazos.

La destrucción de chorrillos fue completada por el saqueo y el incendio que ya no tuvo quien l0 combatiera; La Bomba Garibadi corrió igual suerte.

Don Pietro Battistolo refiere que lo único que quedó como reliquia fue el fierro de la Bomba que la acción del fuego no pudo consumir, y sobre el que un escritor distinguido y valiente, el doctor Emilio Sequi, testigo presencia, hizo grabar esta simbólica inscripción:

 

“UNICO SAGRADO RECUERDO DEL MATERIAL QUE FUE SALVADO DEL FUEGO DE LA GLORIOSA COMPAÑÍA GARIBALDI N° 1

SALVADO EN LA FATÍDICA JORNADA DEL 14 DE ENERO DE 1881

PARA TESTIMONIAR EL MARTIRIO DE LOS QUE

TANTAS VECES SOBRE ESTAS BARRERAS UNIERON FRATERNALMENTE LAS MANOS PARA SALVAR BIENES Y HABERES AJENOS”

LOS BOMBEROS FUSILADOS

Los chilenos fusilaron en Chorrillos, después de la batalla a 13 bomberos italianos.

Sus nombres son los siguientes:

  1. Enrico Nerini,
  2. Lorenzo Astrana,
  3. Angelo Cippolini,
  4. Paolo Marzano,
  5. Angelo Descalzi,
  6. Giobatta Leonardi,
  7. Egidio Valentini,
  8. Giovanni Ognio,
  9. Giovanni Pali,
  10. Filippo Bargna,
  11. Luca Chiappe,
  12. Giuseppe Orengo y
  13. Paolo Risso

El consejo Provincial de cuadro alegórico debería contener los retratos y nombres estos bomberos para colocarlo, en el local del Concejo o en la galería nacional de pinturas que estaba bajo su supervigilancia. Hubo una rectificación oficial de la colonia italiana a la noticia, por algunos propalada, de que una columna de «garibaldinos» combatió al lado de los peruanos en Miraflores.

 

MAUSOLEO A BOMBEROS MARTIRES EN CHORRILLOS

En el cementerio de Chorrillos se levanta un hermoso mausoleo dedicado a los trece bomberos italianos de La Gloriosa Bomba  Garibaldi N° 1

 

 

Fuente:

Historia del Perú de Jorge Basadre (1933) Tomo VI